miércoles, 13 de noviembre de 2019

Hoy casi me atracan.

Hoy casi me atracan, hoy casi mueren dos inmigrantes, hoy casi voy a la cárcel...

En serio me habíais visto cara de ser fácil de robar?

Pensasteis: "Éste pobre barbudo es la víctima hoy"?

AAAAmigos... Yo si me veo en peligro no tengo problemas en tirar de baldeo rápido.
La uso para comer, cortar un hilo, mil historias más...
Pero sirve para mucho más, claro. Autoprotección es la razón por la que llevo una táctica y no una cabritera. (que también llevo encima)

Habéis ido a por una persona amenazada de muerte, mi cheira va en mi bolsillo 24/7.
Una navaja táctica de 380 gramos nada menos. Afilada para afeitarme.
Eso es lo que ha estado apunto de llevaros a la tumba.

Aviación española, 19:00, noche, descampado donde aparcan los coches en ese antiguo cuartel derribado. Ese parking disuasorio que Carmena jamás construyó no lo va a hacer el PP... Sin luz y lleno de barro y charcos.

Vinisteis y no me daba tiempo a meterme en el coche, aún me quedaban unos metros...
Me dio el olor de peligro muy rápido, antes incluso de que hablaseis.

Empezasteis la noche siendo muy estúpidos, pero fuisteis sabios al no querer enfrentar vuestros destornilladores a una chupa de cuero y una navaja militar de 13 centímetros de hoja, ooooh, terminasteis la noche siendo sabios, de eso no hay duda.

Enseguida he intuido la jugada, me ha ido muy mal en Madrid trabajando en seguridad y eso me ha hecho tener un sexto sentido para la violencia.
Esas medias sonrisas, ese "amigo, eh, amigo"

Amigo?
No señores...

He de decir que también habéis tenido buen ojo... al final.
Cuando he plantado mis pies firmes y he abierto la navaja con ese CLACK tan bonito que hace el seguro... Y os habéis parado EN SECO, el lobo duda, mira la presa que ya no parece tan fácil y os dais la vuelta con un "tsssh" entre los dientes como quitándole importancia a que el miedo había cambiado de bando de golpe.

Aún me pregunto qué parte de vuestro cerebro ha decidido intentar atracar a un tío con botas militares, barba, cara de muy pocos amigos, con el gorro calado hasta las pestañas y la chupa de cuero ceñida, con unos grilletes colgando en su mochila...

En qué momento os ha parecido una pieza posible para sacar dinero (entre la chupa de los 70 y las botas reventadas...), en qué momento os he parecido una florecilla silvestre a la que atracar?

En qué puto momento habéis entrado a una zona sin luz conmigo...

Dos lobos que se han dado de bruces con un puto mastín, eso sois.

Debo agradeceros de todos modos... el subidón de adrenalina... y que definitivamente he decidido que debo apuntarme al gimnasio de nuevo. Porque al primero me lo había llevado por delante, pero en el estado en el que me encuentro... no sé si no habría caído yo junto con el segundo.
La navaja evita problemas, no entiendo por qué tan jodido el reglamento de armas blancas, como para andar llamando a la policía en un caso así...
A los 30 min que lleguen estoy muerto.

Madrid me está matando pero de pena... me está matando por dentro.
Aunque debo reconocer que ésta noche me ha hecho sentirme vivo de nuevo.

La tierra bajo mis pies, las piernas ligeramente separadas, los brazos a los lados, el aire frío, mi aliento que ya se veía vaho del fresco y nada en la mente, los sentidos al 100%...
Hasta se me han ido los mocos de golpe y eso que llevo malo toda la semana.

Que poco me gusta sacar el acero para otra cosa que no sea comer... pero cómo me alegro de llevarla conmigo.

Aquí os dejo ésta canción, especial para vosotros.
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