domingo, 31 de enero de 2016

Sacedón 2016 Matinal motera

Me despierto, apago el despertador.
Sopeso la opción de cancelarlo todo.

No es viable. Solo el pensarme sobre la moto me espabila.
Me levanto, caliento la leche, subo al cuarto y desayuno ligero mientras echo un último vistazo a la ruta que se va a seguir.

Por h o por B... ¡¡¡se me hace tarde!!!

"Y corre corre que no llegas...
Y la moto que no arranca... uf....

Finalmente nos ponemos en marcha, mi vieja tormenta y su jinete.

Apretamos el paso que no llegamos a la hora. Un poquito de giro de muñeca y... ¡BORN TO BE WILD!

Ups... Los señores de la guardia civil, que nos esperan en la salida de la discoteca, cortando la carretera.

Despacio... Despacio... Ninguno nos mira raro, ninguno nos para así que ¡gas!

Venga que llegamos, que llegamos.

Finalmente sí, llegamos.

Aún están esperando. ¡Bien!

Ahora ya estamos todos reunidos, empieza la ruta de verdad.

Nos encontramos con Elena y Sergius, piezas fundamentales para que yo decidiese ir finalmente a Sacedón. Sin ellos... al final me habría descolgado.

Salimos todos, de relax, sin locuras, como nos gusta.

Emprendemos camino por la M50, con ese asfalto rotísimo, lleno de baches y rajas que lo convierten en un peligro para los de dos ruedas.

Según cogemos la carretera... comienza un dolor de estómago malo malo...

Va a más y empieza a pasarse a dolor de costillas, me cuesta respirar.

Me toca pararme en el arcén unos minutos, desabrocharme la chaqueta y tratar de respirar.
No recuerdo haberlo pasado así de mal.

Mi grupo no se ha dado cuenta y sigue para alante.

En ese momento me cabreo conmigo mismo, al final parece ser que nos quedaremos en casa este domingo.



Cuando soy capaz de respirar debidamente, monto de nuevo, sin abrochar la chaqueta ni nada.

Tiro para alante, tratando de pillarles, pero el dolor vuelve. Justo al tiempo que veo que me esperaban en la siguiente gasolinera y les he pasado...

No puedo seguir conduciendo, salgo en Rivas, que es lo que me pillaba más cerca, en busca de un descanso más largo fuera del peligro de la autovía.

Termino tomándome una manzanilla que me sienta fenomenal.

Tan bien que deja de dolerme todo y emprendo el viaje, esta vez solo.


Empiezo a unirme a grandes grupos de motos. Me resulta maravilloso contemplar como cientos de motos te envuelven en la carretera...

Como bandadas de pájaros que cambian de rumbo al unísono, custom, trail, R... todos vamos hacia el mismo punto.
Todos giramos a la vez.

(No falta el pasado de vueltas que adelanta a la extensísima fila a toda hostia)

Seguro que sabéis de lo que os hablo... encontraros en medio de una carretera invadida por las motos... al frente dos filas de motos hasta donde alcanzas a ver... y en tus retrovisores, la misma imagen... Todos buscamos Guadalajara y esa salida 55 que nos lleve hasta los huevitos fritos que nos prometieron. :)

Seguimos girando juntos, y cada vez nos vamos distanciando más.
Voy dejando paso a los demás, se acercan curvas y prefiero hacerlas despacio, disfrutar de los puertos y las vistas.

Cuando me voy quedando solo, nos envuelve la niebla... densa, tan densa que no veo el carril a más de dos metros por delante.

No distingo luces ni escucho otros motores... Solo.

Y disfruto también estos momentos.

Poco a poco el sol va tomando fuerza y la niebla me va dejando.
Cuando por fin levanta... me encuentro en un puerto maravilloso... con unas vistas espléndidas.

Paso Tendilla y voy pasando Auñón, Dejo a un lado el embalse y llego por fin a Sacedón.

"Que el parking ya está lleno, deben ir ustedes hacia allá"

El parking lleno y no son las 11.

Maravilloso, será multitudinaria entonces. :)

¿Habrá huevos para todos?

Voy circulando bajo indicaciones de los caballeros con chaleco reflectante.

Finalmente llego el primero a una zona despejada de motos. Y aparco allí. Poco a poco van llegando, motos de todo tipo. (Incluida una con el depósito decorado con temática del rey león de disney que me llama la atención. Por desgracia le perdí la pista y no tengo foto)


Motos y más motos.
No falta el que le debe sobrar el dinero y va jodiendo el motor haciéndolo sonar hasta que petardea.
No sería lo mismo sin esa gente. Y sin la gente al lado criticando. :)

Me voy a pata a la calle principal, en busca de la llegada de mi grupo, al parecer hicieron parada y les he adelantado al ir por una ruta más directa.

Finalmente allí estamos. :)

Que feliz me hace algo tan tonto como estar ahí. no conozco más que a tres o cuatro personas y sin embargo todas me parecen fabulosas.

Es el momento... ¡DEL SHOPPING!
A ver los puestecillos y a comprar algún parche joder.

Toodo super caro :)
Aún así vuelvo con un par de tréboles y un par de los míticos ¡guardarrailes asesinos! (Que aún no llevaba ninguno en mis chalecos)

Y finalmente... desistimos de los huevos, ¡¡la cola es interminable!!

Donamos nuestra comidita a la cruz roja allí presente (¡¡Que había que llevar algo señores!! ¡¡Que había recogida de comida! Aunque algunos no se enteraron)



Terminamos en el español, bar de Sacedón, tomando unos bocatas de calamares deliciosos, eso sí, el bareto... petao... y todos los bares con los precios subidos.

El español ha sido de los más honrados, subiendo 60 céntimos los precios de bocatas. Otros baretos han subido nada menos que 4 euros algunos de sus servicios.

Después de charlar y un rato de divertimento, damos un paseillo hasta las motos.

Vamos a un pueblo cercano, donde se encuentra otra parte del grupo, a tomar un café.

Y finalizado el cafecito... momento de volver a casa.

Pero nos encontramos con que un compi ha tenido un fallo de anclaje en el baúl al pillar uno de los baches de la carretera, nada más salir del pueblo.

Bajamos, paramos moto, miramos si necesita herramientas... Y cuando vamos a arrancar la moto... NO BATTERY.

"¿¡POR QUÉEEEEEEEEEEE!?"

No pasa nada, con un empujón de los compañeros me pongo en marcha de nuevo, volviendo con Sergius y Elena hacia casa.

Llegar a casa, ducharse, calentito...

La felicidad a veces es jodidamente simple.










viernes, 22 de enero de 2016

Aún no he vivido grandes aventuras.

Aún no he vivido grandes aventuras, aunque sí pequeñas y medianas.

No he vivido una gran aventura en moto de meses donde cada día es un reto...

Porque no necesito irme a saltar dunas para sentir una aventura...

Jamás nadie vivirá una aventura como la de dejar la moto porque ya no sabes dónde coño vas ni dónde coño estás, y vivir que la noche está cerrada y con una niebla del demonio y te vas a matar...
Y vivir entonces el meterte por la primera salida de monte que haya en esa carreterucha y acampar improvisadamente.

Despertándote congelado y con escarcha en el pelo y barba...

Y todo eso sin salir de España.

No necesitas irte a la otra punta del mundo para que te asalten las aventuras.
Y nadie vivirá una aventura como esa, porque esa aventura es tuya y nadie puede vivirla como tú la viviste. Porque nadie puede sentir por ti.

La libertad y la seguridad y fuerza que uno siente con algo tan simple como eso.
Es tan absurdo y sin embargo te llena y de algún modo te purifica.
Dormir en el suelo porque es inviable el continuar. Sin saber ni dónde estás y sin móvil.
O el arrastrar la moto kilómetros hasta encontrar una gasolinera.

o perderte y de pronto aparecer en un puerto de montaña. Que no sabes cuál es, ni dónde coño estás. Pero es jodidamente maravilloso lo que se ve desde allí.
Y no lo grabo. Ni me pongo a hacer fotos, Selfies ni movidas así.

Aunque si me gustaría, como dice el artículo, para que los que no puedan viajar, vivan las aventuras a través de mí. Con mis palabras y tratando de explicar lo que se siente cuando te levantas, y te estiras en medio de un bosquezucho por el que pasa una carreterilla que te perdió.
Poder contarles cómo te da los buenos días tu aliento hecho niebla saliendo de tu boca y te quitas las finas capaz de hielo del pelo y te secas el bigote.


El sentimiento de vida. Si es que ese sentimiento existe...
Es hora de coger la primera carretera que me guste y seguirla hasta terminar en el culo del mundo sin saber donde estás y sin querer leer ni un solo letrero, hasta que toque volver.